Patagonia Argentina

La radio llegó a la Patagonia Argentina a principios del siglo XX, en una época en que la región estaba experimentando un gran crecimiento económico debido a la explotación de recursos naturales como el petróleo, el ganado y la pesca. El primer registro de una transmisión radial en la Patagonia data de 1923, cuando se estableció una estación de radio en la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la Provincia del Chubut. Esta estación, que se llamaba "LS1 Radio del Sud", fue la primera estación de radio en la Patagonia y una de las primeras en Argentina...

ABC

  1. Cuando se cumplen cuatro años de la gran crisis energética que afectó a toda Europa tras la invasión rusa de Ucrania, las compañías comercializadoras de gas vuelven a afrontar un traslado de clientes desde las tarifas libres en las que se encontraban hasta ahora a la modalidad regulada (TUR) como consecuencia de la subida de esta materia prima en los mercados internacionales. El repunte de precios, histórico en los tres últimos años, impulsará a nuevos usuarios a acogerse a la TUR provocando una «distorsión» en las cuentas de las grandes firmas que venden esta tarifa. Así lo indica el informe elaborado por KMPG en el que se explica que el precio al que comercializan el gas natural entre los consumidores... Ver Más
  2. La vorágine de precios energéticos que están sufriendo los hogares en los últimos coletazos del verano va a verse agravada, además, por otro de los recibos que más impactan en sus economías a partir de estas fechas primarias otoñales: la factura del gas natural . Las subidas que está experimentando esta materia prima en los mercados internacionales anticipan un escenario complejo a partir de octubre, que se une al ya de por sí elevado gasto en combustible, electricidad y gasóleo de calefacción. Si el invierno viene frío, los bolsillos van a echarse a temblar tanto como hace cuatro años, con el epicentro de la guerra de Ucrania ahora trasladada a Ormuz. La cotización del gas natural ha experimentado una escalada... Ver Más
  3. La organización neonazi Núcleo Nacional (NN) está ganando seguidores a puñados en plena crisis migratoria; la llegada de 80.000 personas desde Marruecos a Ceuta de manera ilegal no ha sido más que el último acicate. Los discursos ultras cada vez más asentados en España (y en buena parte del mundo occidental) no solo han disparado desde 2024 el número de afiliados a este grupo a más de dos mil (comenzaron hace dos años con diez veces menos simpatizantes); sino que su eco en redes sociales es imparable. Solo su cuenta de Instagram de la vertiente madrileña, la matriz, supera los 56.800 seguidores; la barcelonesa ha ascendido a 29.200; y la de Sevilla, donde celebrarán su próxima protesta en octubre, 13.800.... Ver Más
  4. Los Javis llegaron al Teatro Victoria Eugenia caminando por una larguísima alfombra roja entre los gritos de júbilo de miles de personas que buscaban una foto del elenco de 'La bola negra', desde la oscarizada Penélope Cruz a estrellas más generacionales como Miguel Bernardeau o Guitarricadelafuente. Tres horas después, los espectadores que ocupaban las más de 900 butacas del espectacular teatro rompieron en una ovación durante los títulos de crédito. Los Javis y todo el elenco, claro, no pudieron evitar la emoción. Y más después de la jornada vivida el domingo, en la que en el Festival de San Sebastián se desató la locura por 'La bola negra' . En San Sebastián no se han medido nunca los minutos de los aplausos. Es una moda reciente, en realidad. Y manipulada y amplificada por los equipos de marketing en festivales como Cannes o Venecia, donde en las Secciones Oficiales hay estrenos absolutos de las películas que marcarán la temporada y una larga ovación puede predisponer la opinión externa de la película. Por eso últimamente parece que se rompen los récords de minutos de ovación con cada pase. En el caso de San Sebastián y Los Javis no hacía falta eso porque, por un lado, la película ya se vio en Cannes, donde se convirtió en la más ovacionada del año, y por otro porque aquí jugaba en casa y los asistentes al pase ya sabían lo que iban a encontrarse en la sala. Eso no quita que al equipo de 'La bola negra' le haya hecho una especial ilusión estrenar la película en su país. Se suma, además, que había muchos familiares y amigos acompañando al elenco. Según la organización del certamen, había 24 personas confirmadas para la alfombra roja, una cifra insólita para las proyecciones de la sección Perlas, esto es, la sección que recoge lo mejor de lo visto en la temporada festivalera. Pasaron por la alfombra los directores Javier Ambrossi y Javier Calvo; los intérpretes Penélope Cruz, Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Lola Dueñas, Antonio de la Torre, Natalia de Molina, Macarena García, Javier Butler, Teo Lucadamo, Valentín Martínez, Mateo Medina, Joaquín Ruíz, Gio Torino, Juan Vergara, Lorenzo Zurzolo y Yenesi. También los productores Esther García Rodríguez , Jorge Pezzi, Alice Labadie y María Rubín. 'La bola negra' es la segunda película de Los Javis. El domingo se pudo ver en España tras su paso por Cannes, Telluride y Toronto. Precisamente en el festival canadiense obtuvo el premio del público, según se dio a conocer el mismo domingo. En los últimos años, las películas que salen del festival de Toronto con ese galardón acaban nominadas al Oscar a mejor película. Hay opciones para eso porque Netflix ha invertido mucho dinero en la temporada de premios internacional tras el premio a mejor dirección del pasado certamen de Cannes. Pero tras el primer pase en España de 'La bola negra' el séquito de Los Javis solo podía pensar en la ovación que estaban recibiendo. Diez minutos de mucha emoción tras la proyección de una película de la que no se va a dejar de hablar hasta el próximo mes de marzo. La bola sigue girando. De momento, entre aplausos.
  5. «En ningún lugar está escrito que el alzhéimer sea invencible». La frase que pronunció Pasqual Maragall en 2007, poco después de conocer que padecía la enfermedad, cobra un nuevo significado casi dos décadas después. El alzhéimer continúa sin cura y sigue siendo una enfermedad neurodegenerativa devastadora para quienes la padecen y para sus familias, pero la investigación ha entrado en una etapa en la que el diagnóstico precoz, la prevención y los tratamientos capaces de modificar su evolución comienzan a abrir una vía distinta a la de los fracasos acumulados durante décadas. Estamos ante una «era dorada» en la lucha contra la enfermedad, marcada por importantes avances científicos y por el esfuerzo paralelo por desterrar el estigma que todavía acompaña al alzhéimer. El desafío crece al mismo ritmo que envejece la población. En España hay actualmente alrededor de un millón de personas con demencia -las últimas estimaciones de 'Alzheimer Europe' sitúan la cifra en 983.920 casos en 2025-. Si se mantienen las actuales tendencias demográficas y de prevalencia, el número podría alcanzar los 1,8 millones de diagnósticos en 2050, un incremento cercano al 82%. Tras años de tratamientos fallidos dirigidos a las fases finales de la patología, con efectos secundarios importantes que cerraban la puerta a su traslado a la clínica, la ciencia apunta ahora en la buena dirección poniendo el foco en las fases preclínica e inicial de la enfermedad. En la actualidad, hay en marcha 192 ensayos clínicos, algunos de ellos en fase III, que se dirigen a 158 moléculas diferentes. El resultado de estas investigaciones podría traducirse en pocos años en un «potente arsenal terapéutico» contra la patología. La ciencia ha virado su estrategia frente al alzhéimer: la clave ahora está en adelantarse al deterioro cognitivo identificando las alteraciones biológicas de la enfermedad cuando todavía no han provocado síntomas significativos y actuar sobre ellas. Arcadi Navarro , director de la Fundación Pasqual Maragall, destaca este cambio de paradigma. «Estamos en un momento de avances científicos relevantes. Disponemos de herramientas cada vez más precisas para detectar los cambios asociados al alzhéimer y, por primera vez, de tratamientos capaces de actuar sobre su biología», señala Navarro. Entre los avances con mayor potencial destaca los biomarcadores en sangre , capaces de detectar señales relacionadas con la patología mediante una simple analítica. «Esta herramienta permite un diagnóstico más temprano y menos invasivo y, sobre todo, identificar a personas en fases iniciales, cuando un tratamiento modificador podría tener mayor margen de actuación», indica el científico. La segunda gran baza de la ciencia es la prevención. La 'Comisión Lancet' identificó en 2024 catorce factores de riesgo modificables —como hipertensión, pérdida auditiva, inactividad física, obesidad, tabaquismo, diabetes, depresión, aislamiento social, contaminación, pérdida de visión o colesterol LDL elevado— que, actuando sobre ellos a lo largo de la vida, podrían contribuir a prevenir o retrasar hasta el 45 por ciento de los casos de demencia, no exclusivamente de alzhéimer. «La prevención debe comenzar desde etapas tempranas de la vida, pero las intervenciones son efectivas en cualquier momento», sostiene Navarro. El tercer frente abierto contra el alzhéimer es el farmacológico. La investigación internacional trabaja con un número récord de moléculas -192 ensayos clínicos que apuntan a 158 proteínas diferentes- dirigidas contra distintos mecanismos biológicos. El campo ya no se limita a las proteínas beta-amiloide y tau , los ensayos se adentran en fases cada vez más tempranas de la enfermedad y en nuevas dianas terapéuticas. El objetivo es disponer de un arsenal que permita adaptar los tratamientos a las características biológicas de cada paciente. Una aportación destacable es la del programa AMBAR, impulsado por la farmacéutica española Grifols, que utiliza el recambio periódico de plasma para retirar proteínas asociadas al alzhéimer (beta-amiolide). El estudio ha mostrado una nueva vía de esperanza al constatar una ralentización del 61% en la progresión de la enfermedad leve y moderada frente a pacientes no tratados. De entre todas las investigaciones en marcha, en su mayoría dirigidas a ralentizar la progresión de la enfermedad, el director de la Fundación Pasqual Maragall destaca una terapia génica desarrollada en Australia que ha logrado que ratones con la patología recuperen la memoria mediante la reducción de una proteína. El tratamiento se encuentra aún en una fase inicial en humanos y debe demostrar su seguridad y eficacia. Advierte, sin embargo, de que el salto del laboratorio a la clínica sigue siendo uno de los grandes obstáculos: «Muchos resultados obtenidos en animales no consiguen reproducirse posteriormente en personas por su elevada toxicidad». Al margen de este nuevo arsenal terapéutico que se cuece en el laboratorio, está el único tratamiento aprobado por las agencias reguladoras que ya ha mostrado eficacia: los fármacos lecanemab y donanemab , anticuerpos monoclonales focalizados contra la beta-amiloide, que han demostrado ralentizar modestamente la progresión en pacientes que se encuentran en fases iniciales de la enfermedad, aunque su aplicación está restringida a determinados perfiles y plantea interrogantes sobre eficacia, seguridad, coste y capacidad asistencial. Para Navarro, son «solo la punta del iceberg». «Queda mucho hielo por debajo», sostiene en declaraciones a ABC y recuerda que ambos anticuerpos benefician solo a un porcentaje reducido de pacientes. El pasado 15 de julio, el Ministerio de Sanidad descartó incluir el lecanemab y el donanemab en la cartera pública, por lo que los pacientes que quieran acceder a él deben costearlo por la vía privada, lo que ha generado críticas desde algunos sectores de la ciencia y entre las asociaciones de pacientes. Desde el Hospital de Sant Pau de Barcelona, el doctor Albert Lleó , director del Servicio de Neurología, subraya la importancia de que exista por primera vez un tratamiento aprobado por las agencias reguladoras y disponible ya en numerosos países pero lamenta que España siga al margen de esta incorporación. A juicio de Juan Fortea, responsable del Grupo de Neurobiología de las Demencias del Instituto de Investigación del Sant Pau, esta situación «hace que estemos en un momento agridulce. Por un lado, celebramos que por primera vez podemos prescribir tratamientos aprobados por las agencias reguladoras y han mostrado eficacia, pero, por otro, en España solo pueden acceder a ellos quienes se los puedan pagar». La Sociedad Española de Neurología (SEN) reclama al Ministerio de Sanidad que reconsidere su decisión de no financiar estos fármacos. «Restringir su acceso a quienes puedan costeárselos de forma privada vulnera el principio de equidad de nuestro Sistema Nacional de Salud», advierte la neuróloga Raquel Sánchez del Valle, coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN. La especialista recuerda que alrededor de un 4% de las personas con alzhéimer en España podría beneficiarse de estos fármacos. Ante la controvertida anastomosis linfático-venosa cervical profunda, una especie de «by-pass» para mejorar el drenaje de residuos cerebrales, los expertos mantienen la cautela. Desarrollada en China y llevada a la práctica clínica sin estudios sólidos sobre su seguridad y eficacia, el Gobierno chino prohibió en julio de 2025 su uso clínico y limitó el procedimiento al ámbito de la investigación. En España, el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) estudia la técnica en una fase todavía preliminar. «Si demuestra su eficacia con estudios sólidos de muchos pacientes podría incorporarse al arsenal terapéutico», apunta Arcadi Navarro, aunque insiste en que se encuentra en una fase «muy incipiente». Mientras la ciencia avanza, las familias siguen asumiendo buena parte del peso de la enfermedad. Según la Fundación Pasqual Maragall, participan en más del 80% de los casos de atención y soportan, de media, el 87% del coste total, unos 42.000 euros por persona afectada. Laia Ortiz , directora del Área Social de la Fundación, reclama que quienes conviven durante años con la enfermedad puedan mantener «un proyecto de vida lo más digno posible» y pide a las administraciones adaptar el entorno a sus necesidades. El envejecimiento aumentará el impacto del alzhéimer, pero también crecen las herramientas para combatirlo: biomarcadores, conocimiento de factores de riesgo y nuevos tratamientos experimentales. El reto es trasladar estos avances a la práctica para detectar antes, prevenir mejor y tratar a quienes puedan beneficiarse.